Croacia es un país joven, es un pueblo de origen eslavo cuya historia, hasta finales del siglo XX, ha ido muy ligada a la de la Ex-Yugoslavia. Tras varias idas y venidas, los croatas se asientan en su ubicación actual alrededor del siglo VII. Dos siglo más tarde, en el IX, se habían convertido en uno de los pueblos más potentes del área. Posteriormente pasó a formar parte -en cierto modo- del Imperio Austrohúngaro, si bien esta situación cambió tras la primera guerra mundial y el hundimiento del mismo. En 1868, Croacia gana autonomía nacional, si bien permanece bajo la Autoridad Húngara. Después se unió a los serbios y eslovenos y en 1929 se convierten en Yugoslavia. Durante la Segunda Guerra Mundial, cae en manos de las tropas del eje y tras la derrota de éstos, Yugoslavia se reunifica nuevamente bajo el mando de Tito.
La situación se mantiene estable hasta 1991, año en el que Croacia declara su independencia de Serbia. En actuales negociaciones de ingreso a la UE, está prevista que la entrada de Croacia sea en 2010

La actual Croacia fue habitada por ilirios y griegos hacia el II y I Siglo a.C., algunos de sus habitantes fueron los romanos que conquistaron Istria en el año 177 a.C., creando la colonia de Illyricum que penetrará hasta el río Sava. Las ciudades de Zadar, Porec, Pola y Split fueron algunos de sus centros neurálgicos. Cuando el Imperio Romano se disgrega son los ostrogodos y los bizantinos los que dominarán la zona, pero los croatas que anteriormente habían tenido que emigrar a la actual Galitzia continuarán con su estirpe en el siglo VIII combatiendo contra las tribus eslavas, avaras e iranias con ayuda de Bizancio que se convertirá en su aliado, no obstante el pueblo croata conseguirá reestablecerse en su territorio, entre otras cosas, por su domino del mar y su numerosa caballería.
El reino croata da un paso más en la historia cuando en 1102 desaparece la dinastía del rey Tomislav, dando paso a la unión con el entonces reino de Hungría, aceptando por lo tanto al nuevo rey húngaro pero conservando la independencia política.

En el S. XVI, tras ser invadidos por los otomanos, y con la caída del rey Ludovik II, desde el parlamento croata se solicita a los Habsburgos que asuman el poder, siendo Fernando I, rey, por lo tanto el país quedará gobernado, por una parte por el Imperio Otomano y por otro lado por los Habsburgos. Finalmente, los turcos devolverán en 1699 las zonas ocupadas a los croatas. El Tratado de Campoformio en 1797 otorgará Dalmacia a los austriacos, siendo esta región pasada de mano en mano en diferentes momentos históricos.
A principios del S. XVIII los croatas se encuentran bajo el control húngaro (excepto la región de Dalmacia que estará dominada por Venecia).

En 1881 tendrá lugar un acontecimiento importante ya que Croacia se fusionará con Eslovenia. Ante la caída del Imperio Austro-Húngaro en 1918, Croacia quedará incluida, contra su voluntad, en el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos.  Este reino se convertirá en una dictadura llevada a cabo por Alejandro Karadjorjevic, renombrando el país como Yugoslavia. Aquí comenzará una larga lucha de los croatas contra este régimen de origen serbio y que intenta que los croatas pierdan su sentido nacional.
Durante la II Guerra Mundial, Yugoslavia será invadida y los croatas aprovecharán esta situación de caos para obtener su autonomía en 1939, ya con las tropas italianas y alemanas situadas en el país proclamarán su independencia  en abril de 1941, durante este periodo gobernará Ante Pavelic, que radicaliza su lucha para que perdure la tan ansiada independencia.
Tras la II Guerra Mundial, con la derrota de las fuerzas del eje, se proclamará la Federación Yugoslava, convirtiéndose Croacia en una de sus seis repúblicas. Será Josip Broz, Tito, quién se erija como líder del Partido Comunista Yugoslavo, Tito gobierna bajo un sistema socialista pero al margen de las directrices rusas de Stalin. Durante este periodo habrá ejecuciones de la población. En 1980 muere Tito y los dirigentes servios intentarán obtener el poder sobre la Federación Yugoslava, por ello suprimirán la autonomía de Kosovo y se levanta en armas contra Croacia, Eslovenia y Bosnia-Herzegovina.
Croacia conseguirá de nuevo su independencia en 1991 tras las primeras elecciones democráticas de 1990, que logra ganar el partido de centro derecha HDZ (Union Democrática Croata), cuyo líder, Franjo Tudjman, utiliza el modelo nacionalista para gobernar el país. Los serbios que se ubican en la zona de Krajina, en Croacia, no secundan esta política y constituyen una república autónoma que no es reconocida. Comienzan entonces una serie de invasiones del territorio crota al mando de las tropas serbias y del ejército popular yugoslavo, quedando asediadas las ciudades de Vukovar y Dubrovnik que serán bombardeadas sin piedad por los serbios y montenegrinos. Durante ese año morirán aproximadamente unos 10,000 ciudadanos croatas.
En 1992, la Unión Europea reconoce a Croacia como nación y se pronuncia el alto el fuego promovido por la ONU.
Tras cuatro años de destrucción y asedio el gobierno de Tudjman logra echar a las tropas serbias y se consigue anexionar Krajina a Croacia.
En 2003 se solicita oficialmente la entrada a la UE, con el presidente Stjepan Mesic a la cabeza. Previsiblemente Croacia pasará a formar parte de la Unión Europea antes del 2010.